
Psicosomática · Imaginación Activa · Acompañamiento Integrativo
“Ponle palabras a tu dolor; el dolor que calla susurra al corazón desbordado y lo empuja a romperse.” — Eduardo De Filippo

Soy Silvia Valastro psicóloga sanitaria y especializada en psicosomática y en el uso de las imágenes como herramienta terapéutica ( certificada en terapia con hipnosis en la ULB-Bruselas). Estoy convencida de que cuando alguien no se siente en armonía consigo mismo o percibe que algo en su interior no está bien, es esencial no solo identificar los síntomas, sino también prestar atención a las señales del cuerpo.
Integro cuerpo, emoción y pensamiento para acompañar procesos de transformación personal. Mi investigación de maestría —“L’utilizzo delle immagini in psicosomatica” (El uso de las imágenes en psicosomática)— explora cómo las imágenes pueden convertirse en un puente entre la experiencia emocional y su manifestación en el cuerpo.
Filosofía terapéutica
Concibo la terapia como un camino de retorno al sentido y a la escucha profunda del propio ser. A través de la imaginación activa, el análisis simbólico y la observación psicosomática, acompaño a cada persona en el descubrimiento de su lenguaje interno, allí donde cuerpo y emoción dialogan de manera única. El cuerpo, con su sabiduría silenciosa, no miente, no olvida y no juzga; aprender a escucharlo con amabilidad abre vías de comprensión, integración y alivio.
Creo firmemente que más allá de la medicina y de las palabras existe un lugar donde el alma y el cuerpo se encuentran… y es ahí donde comienza tu verdadero proceso de sanación, y donde te sientes seguro.
Mi formación en psicología sanitaria me permite adaptar la intervención terapéutica a las necesidades particulares de cada paciente. Gracias a mi conocimiento de trastornos clínicos, he desarrollado la capacidad de reconocer ciertos síntomas y entender sus implicaciones, lo que me permite ofrecer tratamientos adecuados y personalizados. Esto incluye no solo la evaluación de los síntomas, sino también la exploración de su origen y el contexto emocional en el que se manifiestan.
Expresar las emociones
Con el tiempo, las emociones reprimidas desencadenan una respuesta de estrés crónico: el cuerpo, en constante estado de alerta, produce altos niveles de cortisol —la hormona del estrés— que, si se mantienen durante un tiempo prolongado, alteran el equilibrio del sistema inmunitario, debilitándolo y comprometiendo su correcto funcionamiento. Este estado de alarma prolongado puede manifestarse a través de síntomas como ansiedad, insomnio, fatiga, depresión o trastornos psicosomáticos, y, en los casos más graves, contribuir a la aparición de enfermedades orgánicas más complejas. Cada tensión, dolor o incomodidad puede interpretarse como un lenguaje mediante el cual el inconsciente intenta comunicar aquello que la mente aún no puede nombrar.
Psicosomática: un puente entre mente y cuerpo
La psicosomática cuenta con un recorrido histórico que integra mirada médica y psicológica. Desde la medicina hipocrática y la filosofía de la unidad mente-cuerpo, pasando por los aportes de la psicología profunda, hasta los enfoques contemporáneos biopsicosociales, la evidencia señala que el bienestar surge del diálogo entre factores biológicos, psicológicos y relacionales. Por lo tanto, el cuerpo no solo «sufre» malestar psicológico: lo expresa. Mi práctica se nutre de esta tradición para ofrecer un acompañamiento riguroso y humano.
Depresión, ansiedad, y síntomas del malestar
El estrés puede intensificar síntomas físicos y emocionales; sin embargo, su impacto depende de cómo interpretamos los acontecimientos y de las estrategias de afrontamiento que desplegamos. Desde esta perspectiva, la enfermedad física y mental no es simplemente una disfunción, sino que se convierte en un mensaje simbólico que nos invita a escuchar, a ser conscientes y a reconectar con nuestro mundo emocional. En acompañamiento terapéutico trabajamos la reinterpretación de la experiencia, fortalecemos recursos internos y promovemos prácticas de regulación del equilibrio.

¨Nuestra vida no está determinada tanto por nuestra infancia, sino por la manera en que hemos aprendido a imaginarla.” — James Hillman
Testimonios
Cuando el cuerpo habla, el alma se asoma. Aquí reunimos voces que, poco a poco, aprendieron a “cambiar de piel”: a nombrar lo que dolía, a comprender sus símbolos y a caminar con más calma. Que estas historias te recuerden que sanar también es imaginar un modo nuevo de habitarte.
Felicia C.
Para mi como persona Silvia es maravillosa, y como psicóloga me ha ayudado muchísimo, siempre que la he necesitado la he tenido, nunca tendré como agradecerle todo lo que me ha ayudado y me sigue ayudando! mil gracias
Anna F.
Silvia mi ha accompagnata con grande empatia e sensibilità in un momento per me molto delicato. Grazie al suo ascolto attento e alla sua professionalità, mi sono sentita accolta, compresa e sostenuta. Il suo aiuto è stato prezioso per comprendere e affrontare le mie difficoltà. Grazie di cuore per il sostegno e la dedizione.
Gabriela I.
Mi experiencia con Silvia ha sido durante las sesiones grupales en los GAM que ella ha moderado.
Me he sentido escuchada y he recibido por su parte una atención y paciencia así como acompañamiento en mi propio proceso experimentando un lugar seguro y de confianza.
Además los distintos ejercicios terapéuticos que practicamos también me hicieron sentir muy reconfortada.
Tu experiencia puede ser el espejo de alguien más.
Si en algún momento de nuestro trabajo juntos sentiste que algo en ti se movió, se alivió o se nombró por primera vez, me gustaría que pudieras compartirlo.
Los testimonios no son valoraciones de un servicio — son voces que acompañan a quienes aún están dudando en dar el primer paso.
¿Cómo fue tu experiencia? ¿Qué cambió en ti? Puedes escribir lo que sientas, con tus propias palabras y sin presión. Tu historia importa.
